Si el perro de tu vecino no deja de ladrar . . . .
Los conflictos por ruidos son una de las quejas más habituales en las comunidades de propietarios . Entre ellos, los ladridos continuos de un perro pueden convertirse en un problema cuando afectan al descanso o a la tranquilidad del edificio. En estos casos, la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) ofrece herramientas legales para actuar, y uno de los puntos de referencia es su artículo 6 . Este artículo establece que la comunidad puede aprobar estatutos para regular aspectos de convivencia y uso de los inmuebles, siempre dentro de los límites legales. Es decir, si los estatutos comunitarios contemplan normas relativas a ruidos, tenencia de animales o actividades que puedan resultar molestas, dichas disposiciones pueden servir de base para exigir el cese de conductas que perjudiquen al resto de vecinos . No obstante, la regulación no se limita únicamente a ese precepto. La propia ley también contempla la posibilidad de actua...