LA DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL

Leo en el periódico que el ayuntamiento de mi pueblo, a través de la DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL, ha efectuado en 15 días 40 intervenciones de desratización, desinsectación y desinfección.

No he estado presente en ninguna de esas intervenciones, pero sospecho que se ha tratado de eliminar todas las ratas, cucarachas, pulgas y demás insectos que haya sido posible, empleando para ello diferentes medios.

Explican en el artículo que, en una zona poblada por conejos, empezaron a aparecer ratas y, para eliminarlas, se han utilizado portacebos de seguridad que solo afectan a las ratas, las eliminan y permiten que los conejos, que parece ser que estaban siendo expulsados por las ratas, puedan seguir viviendo allí tranquilamente.

Me parece magnífico y muy congruente que la DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL intente ofrecer una vida feliz y despreocupada a todos los conejos, pero no entiendo por qué intenta matar a las ratas, siendo como es una DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL, porque estoy seguro de que las ratas también son animales, y, además, muy parecidas a los conejos, hasta el punto de que hasta principios del siglo XX se incluía a ambos animales en la familia de los roedores. Después, los científicos se dieron cuenta de que las ratas tenían 2 incisivos y los conejos 4 y por ello los incluyeron en otra familia, pero yo creo que el pequeño defecto de tener 2 incisivos menos no debería llevar acarreado el castigo de que la DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL te quiera exterminar.

Y qué decir de las cucarachas, pulgas y demás insectos. También son animales y la DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL quiere acabar con ellos. Me parece una curiosa forma de proteger a los animales.

Todo lo anterior no quiere decir que, porque parezca que defiendo a las ratas y otros animales, tenga ningún tipo de simparía o afinidad con ellas o ellos, ni que piense que son miembros de mi familia, tal y como publicita el ayuntamiento de mi pueblo con respecto a los perros; antes, al contrario, me defino totalmente partidario de los conejos, me encantan los conejos, y, en cambio, ni siquiera soporto la visión de ratas o cucarachas. Incluso en el caso de que se tratara de elegir en un supuesto gastronómico, preferiría mil veces un guiso de conejo al ajillo antes que cualquier otro guiso realizado con ratas.

Mi incomprensión se limita únicamente a un asunto de congruencia semántica, y en ese sentido y esforzándome en buscarle una explicación lógica, solo se me ocurre pensar que, tal vez, la DELEGACIÓN DE PROTECCIÓN ANIMAL habría llegado a la conclusión de que hay dos clases de animales: la clase “A” y la clase “B” y que su misión estribaría en proteger solo a los animales de clase “A” e intentar por todos los medios acabar con los animales de clase “B”. En ese caso habría que cambiar el nombre de la delegación. Tendría más sentido llamarla DELEGACION DE PROTECCION o ANIQUILACION ANIMAL (según corresponda), o algo parecido. Además de definir de alguna manera que animales se agrupan en la clase “A” y cuales en la clase “B”.

¿Tienes tu alguna otra explicación? 

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN ENCUENTRO DESAFORTUNADO

El Enigma de las Virutas y el Paseador de Perros

APERREADOS